Maó Medieval es un proyecto personal con el que pretendo recrear el Mahón del siglo XIV mientras aprendo a manejar Blender.
Hace tiempo que me llama el 3D aunque cuando estudié animación y multimedia en la extinta academia Fak d’Art, en Barcelona, le tenia cierta reticencia a la tecnología informática. Pero pasados los años, tras casi dos décadas haciendo diseño web (quien me lo iba a decir) mi resistencia tecnológica se acabó convirtiendo en curiosidad y un buen día decidí que quería aprender a diseñar y modelar en 3D.
Para quien no lo sepa Blender es un software de edición 3D, similar a Maya 3D, Rhino o Houdini, que te permite hacer desde modelos 3D, personajes u objetos hasta animaciones completas que no tienen nada que envidiar a las producciones de Pixar.
Tras seguir el fantástico tutorial de introducción a Blender de Aura Prods y hacer una taza «to guapa» sentía que necesitaba algo que me estimulase a aprender más, y que supusiese un reto al mismo tiempo, por que funciono así, me ponen los retos. Así que buscando más tutoriales me encontré con un vídeo sobre un curso de Recreación de ciudades históricas con Blender y una curso de la UNED sobre Aplicaciones Informáticas para la Arqueología y entonces el cielo se abrió, un rayo de blanca luz cayó sobre mí y una voz profunda me habló desde las alturas «Nen, esto es mierda de la güena».
¿Porqué Mahón?¿Porqué medieval?
Mahón porque lo tengo cerca, es un sitio que conozco y tiene un trasfondo histórico apasionante. Vale sí, es cierto, el sitio donde tu vives también lo tiene… Porque aunque podría haber recreado por el Mahón en la época de la dominación inglesa y haber aprovechado la ingente documentación que tenemos sobre ese periodo, precisamente la falta de información relativa a la edad media en Menorca me parecía más estimulante. De esta forma puedo tomarme algunas licencias y tengo más «libertad creativa». O dicho de otra forma, las inexactitudes se notarán menos.
Otra de mis motivaciones es que la edad media es uno de mis periodos favoritos de la historia. Tantas veces denostada y calificada de periodo oscuro y decadencia de la civilización mi sensación cuando leo sobre ese periodo es precisamente que es una época que mira al futuro, y en concreto para la ciudad de Mahón supone un renacer y la continuación de un desarrollo pausado y latente. En realidad se le llama oscuro a los periodos de los que no sabemos nada o muy poco.
Finalmente debo confesar que me mueve la envidia, la envidia cochina porque la sana es un mito. Envidia provocada por las interminables horas contemplando en trabajo de Werner Maresta y su extraordinario Domus Project y que (por si no se había notado) me inspiró para crear esta web.

Obviamente ni sueño con alcanzar ese nivel de detallismo pero comparto una parte de su curiosidad de ver «como era en su época» el Mahón por el que tanto me he movido. Cuando camino por sus calles después de haber leído sobre ese periodo y haber contemplado los mapas una y otra vez (amo los mapas y los planos), no puedo dejar de ver en mi mente la muralla y sus torres e imaginar a la gente transitando por las mismas calles que yo paseo, pero como mi mente es frágil y enseguida se llena de otras cosas necesito plasmarlo para poder seguir deleitándome con su contemplación.